A los colombianos les gusta estrenar vivienda
Tomado de Camacol Valle

De 6,6 billones de pesos movilizados para vivienda durante el año pasado, 3,7 billones se destinaron a la adquisición de oferta nueva para un incremento de 7% respecto al 2015.

Así lo reveló el Dane en su informe de financiación en el cual confirmó que ni los precios altos ni eventuales impactos en las tasas de interés, han frenado la intención de comprar para estrenar. Este tipo de inversión, incluso, está por encima de la adquisición de casas y apartamentos usados, para los cuales se entregaron 2,9 billones de pesos que representaron una caída de 6,7 por ciento en el periodo analizado.

El consultor de banca de inversión, César Llano, recordó que los desembolsos se presentan al final de la venta, lo que quiere decir que la dinámica reportada por la entidad estadística sería el resultado de unidades comercializadas, en promedio, hace uno o dos años atrás, en pleno vigor de la segunda fase del Plan de Impulso a la Productividad y el Empleo (Pipe) que estimuló las ventas vía subsidio a la tasa de interés.

De hecho, agregó que ese beneficio fue importante, especialmente, para el estrato 3 en Bogotá y 4 en otras ciudades que han soportado la dinámica, en gran parte, por la oferta de precios entre 100 y 300 millones de pesos. Incluso, para Llano la caída en los desembolsos destinados a vivienda usada se presentó porque carecieron de ese estímulo.

Al margen de los beneficios que han impulsado este mercado, los analistas consultados también coinciden en que casi el 70 por ciento de lo nuevo se vende sobre planos, con unas ventajas que atraen a los interesados en la inversión.

Por ejemplo, la preventa permite congelar el valor del inmueble al momento de separarlo. A esto hay que sumarle que el pago de la cuota inicial se pacta a un plazo que va de 24 meses en adelante, con el valor agregado de que al momento de recibir la vivienda ya ha tenido una valorización importante –según Llano- entre 10 y 15 por ciento, aproximadamente.

Para Manuel Alfonso Carrillo, gerente de la inmobiliaria Avacol, otro beneficio está representado en que así la persona vaya a habitar o no la casa o el apartamento, “de una u otra forma se convierte en inversionista”.

Para confirmar esa preferencia, vale la pena citar un estudio sobre Oferta y Demanda de Vivienda en Bogotá y Cundinamarca realizado en el segundo semestre del 2016 por la regional de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), con encuestas contratadas al Centro Nacional de Consultoría, en el que se evidenció un mayor interés en adquirir vivienda nueva.

De acuerdo con los resultados, un 14,6 por ciento de los hogares de la capital, equivalente a 356.000 familias, manifestó el interés en acceder a una casa o un apartamento; de estos, el 14,3 por ciento confirmó que lo quería para estrenar.